En Colombia, el Revisor Fiscal no es un empleado de la administración, sino un órgano de control que vela por los intereses de los socios y del Estado. Su firma es la que garantiza que la información financiera que sale de la empresa es veraz y fidedigna.
Más allá de firmar balances La Revisoría Fiscal moderna debe ser integral. No basta con validar que los números sumen; se requiere una evaluación profunda del control interno y de la gestión de riesgos. ¿Están protegidos los activos de la sociedad? ¿Se están cumpliendo los estatutos? ¿Existe riesgo de lavado de activos o financiación del terrorismo (SAGRILAFT)?
Valor agregado para la gerencia Un dictamen de Revisoría Fiscal sin salvedades es la mejor carta de presentación ante bancos, inversionistas y proveedores. Es un sello de calidad que reduce el riesgo país y el riesgo corporativo. Nuestra labor de fiscalización técnica asegura que la toma de decisiones gerenciales se base en realidades económicas y no en proyecciones sin sustento, blindando la responsabilidad legal de los representantes legales y miembros de junta directiva.